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Cuando
las altas temperaturas imperan, lo único
que nos queda por hacer es tener en cuenta ciertos
recaudos para que el calor no nos ocasione ningún
problema de salud. |
Frente
a tanto calor, lo mejor es consumir platos livianos,
que no incluyan mucha grasa ni estén fritos.
Esto hace mucho más difícil la digestión.
Es preferible optar por hervir u hornear los alimentos.
Mantener
una buena alimentación, fresca y balanceada,
es clave para no ser víctima del sol.
Frutas,
vegetales, mucho líquido y carnes blancas, que
son más fáciles de digerir, son algunas
de las comidas aconsejadas para esta época.
- Los
jugos de fruta y los licuados son una excelente
opción para suplantar por el café con
leche, acompañados de tostadas de pan integral
con mermelada y queso untable, o un yogur descremado
con cereales. Muy recomendada el agua de limón
o limonada.
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Las ensaladas de hortalizas brindan
al cuerpo agua, vitaminas, minerales, antioxidantes
y fotoquímicos; mientras que los pescados de
mar poseen menos calorías y se digieren fácilmente.
Además, ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares.
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Los cereales y los vegetales
son fuente de fibra, vitaminas y minerales, por lo
que también constituyen unos buenos aliados
para la dieta. También es aconsejable reemplazar
los fiambres y los embutidos por mariscos que, además
de ser ricos y frescos, representan una fuente de
nutrientes y ácidos grasos omega 3.
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Si te vas a hacer un sándwich,
que sea liviano. Utilizando pan integral o árabe,
con tomate, rúcula, cebolla, pollo desmenuzado,
palmitos y mayonesa light o queso untable descremado,
es una buena elección para comer al paso y
liviano.
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Las pastas
también pueden utilizarse, pero en vez de servirse
calientes, la idea es incorporarlas frías,
como los fideos cortos que van muy bien con tomates
perita o cherry, albahaca, aceite de oliva, parmesano
rallado, morrón, pollo en trocitos y pickles.
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Las frutas
son muy buenas para incorporarlas entre comidas, dado
que ayudan a mantener el cuerpo hidratado y son livianas.
(sandía, melón, naranja, mango, etc.)
-
Gazpachos a
gusto.
Golpes de Calor
Aunque
los problemas de las altas temperaturas que se producen
en el verano afectan a toda la población, el
mayor riesgo lo corren los lactantes, los menores de
5 años, los mayores de 60 y quienes -cualquiera
sea su edad- tienen sobrepeso, además de las
personas enfermas y las que están medicadas,
especialmente por hipertensión. Además,
el calor puede afectar seriamente a quienes deban realizar
trabajos pesados y agotadores, incluyendo a los que
practican deportes.
Incluso, cuando se permanece en la sombra, con una temperatura
ambiente elevada, un individuo puede sufrir agresiones
térmicas que podrían derivar en los llamados
golpes de calor. Eso puede ocurrir cuando la temperatura
ambiente llega o supera los 30 grados, y más
aún si existe una elevada humedad. Los especialistas
indican que el golpe de calor es la denominación
dada a una situación en la que el organismo humano
ya no puede responder -ni balancear- las altas temperaturas
ambientales. En esas circunstancias, entra en un proceso
de descompensación que, incluso, puede llevar
a paros cardíacos.
Cómo
distinguir el golpe de calor de la deshidratación
El
golpe de calor y la deshidratación por el calor
están causados por un exceso de calor, pero sus
síntomas son tan dispares que es muy difícil
confundirlos. El golpe de calor, producido por un mal
funcionamiento de los centros reguladores del calor,
es una patología más grave que afecta
principalmente a los ancianos. Sus síntomas son
la piel caliente y enrojecida, la ausencia de sudoración,
el pulso fuerte y contundente, la respiración
dificultosa, las pupilas dilatadas y la temperatura
corporal extremadamente alta. El paciente se encuentra
mareado y puede perder la conciencia. La deshidratación
por calor se debe a una pérdida excesiva de líquidos
y electrolitos en el organismo. La piel está
pálida y húmeda, la sudoración
es profusa, el pulso débil y la respiración
superficial, pero las pupilas y la temperatura corporal
son normales. Pueden producirse cefaleas y vómitos.
Cómo actuar
Los
primeros auxilios necesarios para el golpe de calor
y para la deshidratación por el calor también
difieren. La víctima de un golpe de calor debe
ser transportada a un lugar fresco a la sombra, y allí
debe guardar reposo con la cabeza elevada. Se debe humedecer
el cuerpo con alcohol o agua fría para bajar
la temperatura y el enfermo debe ser trasladado a un
hospital de inmediato. El paciente con deshidratación
por el calor también debe guardar reposo, pero
con la cabeza más baja que el cuerpo; conviene
proporcionarle abrigo o calor. Al principio puede presentar
náuseas, pero tras un tiempo de descanso puede
ingerir líquidos: se ha de beber cuatro vasos
de agua con una tableta o media cucharadita de sal diluida,
a intervalos de 15 minutos. Después debería
beber zumos (jugos) de frutas para recuperar otros electrolitos.
Si se produce una postración importante conviene
buscar ayuda médica.
Datos
adicionales:
En
materia de prevención, se recomienda no realizar
esfuerzos adicionales en las actividades, hidratarse
continuamente -la falta de sed, dicen los especialistas,
es engañosa- y reemplazar las sales y minerales
perdidos por el sudor. Es bueno ingerir bebidas sin
alcohol. Aparte, debe mantenerse la casa y las habitaciones
ventiladas; al salir a la calle, no permanecer mucho
tiempo en el medio ambiente caluroso. Buscar lugares
frescos y refrigerados. Deben usarse prendas de vestir
ligeras, cómodas y que no provoquen sudor. La
alimentación no debe ser pesada, de modo que
se indican comidas que en lo posible sean frías
y saladas.
Por último, quienes estén enfermos, en
particular los hipertensos medicados, deben consultar
con sus médicos sobre cómo proceder en
esas jornadas. En el caso de las personas de tercera
edad, debe observarse si hay o no sudoración. |