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| Se
hizo oficial que México ocupa el
primer lugar en obesidad infantil y adulta
así como el primer lugar en diabetes
infantil. |
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La
Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económico (OCDE) señaló
que México encabeza la lista de países
con obesidad en adultos.
El Instituto Mexicano del Seguro Social y la Confederación
Nacional de Pediatría de México venían
advirtiendo desde hace diez años del crecimiento
de esta epidemia. El IMSS lanzó una campaña
en los medios para la que la gente cuidara su dieta,
hiciera ejercicio y acudiera al médico.
Sin
embargo, las advertencias y campañas del sector
salud fueron sólo eso y no se establecieron controles
sobre el contenido de la comida industrializada ni la
publicidad engañosa con la que se promueve.
Tampoco
hay información nutricional clara que advierta
a la gente sobre los peligros consumir grasas, azúcares,
sales y carbohidratos en exceso. Poco se sabe sobre
lo dañino que pueden ser los aditivos como saborizantes
y colorantes artificiales.
La
comida rápida desplaza a la tradicional
Desde hace años la llamada comida basura fue
desplazando a la tradicional. En la calle, cualquier
observador notaba el aumento de peso de la población.
Los vendedores de frituras agregaron una leyenda a los
paquetes recomendando: “Come frutas y verduras”
pero en ningún lado la población tuvo
acceso a información veraz que explicara los
daños que provoca la comida rápida.
La
leyenda come frutas y verduras está incompleta,
pues debería decir: Este producto (comida rápida)
puede ser muy nocivo para la salud si lo comes diario
y hay que beber agua en lugar de refrescos.
Sedentarismo
+ comida basura + TV: combinación mortal
En los años sesenta y setenta estaba muy difundido
el mito de que un niño gordito con mejillas rojas
eran un niño sano. Y aunque las mamás
servían enormes raciones a sus hijos, éstos
no engordaban tan fácilmente pues tenían
mucha actividad física.
Ya
para los años ochenta y noventa, los niños
tuvieron menos actividades en la calle debido a la inseguridad
y violencia en las calles y por la aparición
de juegos electrónicos.
Los niños se volvieron sedentarios frente a los
videojuegos o a la pantalla de televisión, con
el agravante de que ésta no ha dejado de bombardearlos
con anuncios de comida basura.
El
poder del consumidor
Radio Nederland entrevistó Alejandro Calvillo,
director de la organización El Poder del Consumidor.
Alejandro Calvillo denunció en 2007 que uno de
los ingredientes de la Coca Cola Zero, en México,
era el edulcorante ciclamato de sodio, prohibido en
Estados Unidos desde 1969, debido a los efectos cancerígenos
que puede producir. Gracias a El Poder del Consumidor,
la gigantesca de refrescos retiró de la fórmula
el ciclamato de sodio.
Alejandro
Calvillo, estudia desde hace dos años los daños
de este tipo de comida en México. A él
le preguntamos su opinión sobre este primer lugar
en obesidad y diabetes infantil:
“Esto
es el resultado de un deterioro en los hábitos
alimenticios. Vemos los resultados de que las escuelas
se volvieran el imperio de las empresas de bebidas refrescantes,
de la comida basura y de que no se haya aplicado ningún
tipo de regulación a la publicidad que se dirige
a niños. Todos anuncian un regalo para que los
niños acudan a McDonals, Burger King, etcétera.
Por otro lado no ha habido campañas de orientación
alimentaria. Toda la dieta tradicional en México,
que era muy nutritiva ( el maíz y el frijol daban
una proteína excelente), se está perdiendo
con la urbanización y la comercialización
Lo que gana mayor presencia son todos los productos
procesados industrialmente. Hubo un desplazamiento y
en catorce años cayó un 30% el consumo
de frutas y verduras, en veinte años cayó
un 50% el consumo de frijol que era el pilar de la alimentación
junto con el maíz y en catorce años aumentó
40% el consumo de refrescos. Entre la población
más pobre, el consumo de refresco en catorce
años creció 60%. Esto tenía que
impactar en algo y lo hizo en la salud.”
¿Por
qué? le preguntamos al investigador
“Tenemos una compañera nutricionista investigando
en comunidades de alta marginación, comunidades
rurales donde hay un nivel muy alto de desnutrición.
Encontramos que el consumo de comida chatarra no sólo
deja una epidemia de sobrepeso y obesidad sino también
de desnutrición en la población rural
y en la más pobre. Encontramos poblaciones rurales
con un altísimo consumo de refresco y de comida
de tienda, así se le llama en la antropología
que desplazó la comida tradicional que es más
nutritiva. La comida de tienda incluso da estatus. Esto
lo hemos constatado comparando comunidades de alta marginación
rural donde llega la comida procesada con otras donde
llega menos y su salud es mejor porque todavía
utilizan las hierbas de la milpa, los cultivos tradicionales.
El programa de asistencia a pobres más grande
que tiene México se llama Oportunidades. En el
cual se otorga menos de mil pesos al mes por familia
(aproximadamente 50 euros). Lo que hemos encontramos
es que las familias que reciben el dinero de Oportunidades
están más desnutridas que las que no lo
reciben. La explicación más plausible
es que quienes reciben la ayuda estatal, compran comida
industrializada que deteriora los hábitos alimentarios
tradicionales.”
No
hay gordo inocente
Las grandes corporaciones de la comida chatarra se defienden
al afirmar que los hábitos alimenticios y el
ejercicio son responsabilidad personal. Sí, es
cierto, pero omiten que gastan millones de dólares
en publicidad y en trucos para enganchar al consumidor
(cuanto más joven mejor) como con los juguetes
que regala McDonalds o el muñequito que viene
en la bolsa de papitas fritas.
Además,
la publicidad es mentirosa. Por ejemplo, al público
le anuncian jugos “naturales” que no lo
son y cuyo contenido de química y azúcares
es una bomba. El yogurt no es tal, sino grasa, pero
se anuncia como lo más saludable y la mejor manera
de tener un cuerpo de modelo. La compañía
Kellogg`s promociona sus cereales como si fueran el
mejor desayuno posible, aunque son sólo harinas
y azúcar.
Lo peor es que muchos de estos productos de comida rápida
causan adicción.
Las
escuelas, fábrica de niños gordos. Las
autoridades locales y federales mexicanas conocen las
secuelas que deja el consumo frecuente de refrescos
y de comida chatarra, sin embargo no impiden que éstos
sean vendidos dentro de las escuelas. “Es normal”
ver que un niño desayune una gaseosa antes de
clases y que durante todo el día apague la sed
con Coca-cola.
La
importancia de la información nutricional
No hay información nutricional para la población.
No sabemos qué comemos, qué nos hace daño.
Tampoco hay una regulación sobre los ingredientes
de la comida industrializada, ni mucho menos en la publicidad
engañosa.
Datos
para perder el apetito
El 25 de enero el presidente Calderón anunció
que en ocho años se incrementó en más
de 60% la atención de enfermedades relacionadas
con el sobrepeso y la obesidad, y el gasto para atender
esos males pasó de casi mil quinientos millones
de euros a más de dos mil trescientos treintas
mil millones de euros, el equivalente a lo invertido
en el Seguro Popular durante 2009. También señaló
que en la actualidad un 70% de los adultos en México
sufren sobrepeso y a ellos se suman cuatro millones
y medio de niños de entre cinco y 11 años.
El Ejecutivo afirmó que la primera causa de muerte
en el país es la diabetes y que el 90% de los
casos de esa enfermedad son provocados por sobrepeso
u obesidad.
En contraste, hay casi dos millones de niños
indígenas desnutridos, según Gustavo Maldonado
Venegas, director de la ONG Fondo para la Paz quien
afirmó a la prensa: “Siete de cada diez
niños de comunidades indígenas sufren
desnutrición”.
Para
bajar la panza y no caer en la diabetes
Ya arrancó la campaña de los cinco pasos
y estos son:
Muévete” para hacer ejercicio (correr,
caminar, andar en bicicleta, nadar o bailar media hora
diaria), Mídete tanto en el peso como en el consumo
de alimentos y bebidas. Bebe agua y que se vuelva un
hábito. El cuarto paso es incorporar o aumentar
el consumo de frutas y verduras a la dieta, y el quinto
socializar el problema y la estrategia.
Deja
de comer comida chatarra. ¿Ahora que
la obesidad y diabetes son un grave problema de salud
pública, las autoridades regularán la
producción, consumo, información y venta
de la comida basura? |