Temperatura en Mexico DF

El Tiempo Mexico City / Licenci  

 
-
_
-
-
_
-
-
_
   

Obesos, tendencia en aumento

Subtítulos
 
El metabolismo en crisis
Latinoamérica: México en alerta
Aprender a comer
Otro tipo de epidemia, sin bacterias, sin virus, sin contagio, sin fiebre, sin mortalidad inmediata, se apodera de más del 50% de la población mundial: La Obesidad.

El exceso de peso está lejos de ser un problema individual.
A pesar de ser absolutamente “visible” (una de sus características más salientes) disimula muy bien su carácter de patología, al punto que muchos aún la confunden con una señal de salud o de normalidad, según la edad y la magnitud del sobrepeso.

Por primera vez en la historia del mundo, la expectativa de vida de los hijos es inferior a la de sus padres, como consecuencia de los hábitos alimenticios deficientes que, en definitiva, son los responsables del salto en los índices globales de obesidad.
Durante los últimos quince años, el problema en los niños se ha disparado en un increíble pero cierto 300%.

El metabolismo en crisis

La obesidad es un trastorno metabólico, convirtiéndose en nuestros días en un problema sanitario de primer orden.
Entre los países más afectados se encuentran los de América latina, que son los que poseen las cifras más altas de Obesidad, sólo superados por USA.

Incluso muchos sanitaristas y epidemiólogos están señalando que cada vez más la Obesidad se está convirtiendo en una enfermedad de la pobreza.
Esto se debe a que los alimentos más baratos (en base a los cereales), son precisamente los que poseen mayor contenido calórico. Esto origina la paradoja de que coexista la Obesidad con la pobreza.
Desde el punto de vista fisiológico, ambos extremos, obesos y desnutridos, son parte esencialmente del mismo problema: "Todos ellos son mal nutridos”.

Tanto quienes padecen hambre como quienes sufren de Obesidad, comparten altos índices de enfermedades e incapacidades, expectativas de vida disminuidas y bajos niveles de productividad".
Estar Obeso no sólo no significa necesariamente estar bien nutrido, sino que, sobre todo en los pobres, la Obesidad suele acompañarse de desnutrición, generalmente proteica.

Latinoamérica: México en alerta

Cuando se habla de obesidad, quizá uno de los referentes que acuden a nuestra cabeza sea Estados Unidos, uno de los países con la tasa de obesidad más alta del mundo. Aunque es posible que dentro de diez años la referencia la tomemos de México, según la nutricionista Blanca Esquivel en el año 2018 este país ostentará el récord absoluto de la obesidad mundial.

Seis de cada diez mexicanos padecen de sobrepeso y el 40% de los casos de hospitalización se relaciona con el mismo.

Según datos del Instituto Nacional de Salud Pública actualmente más de 70 millones de mexicanos tienen problemas de sobrepeso u obesidad.
Más de 4 millones de niños de entre 5 y 11 años, y más de 5 millones de jóvenes y adolescentes, sufren también estos trastornos.

El problema es muy grave" dijo el doctor Abelardo Ávila, investigador del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán.

Los expertos afirman que los mexicanos han optado por cambiar su dieta tradicional basada en maíz, cereales y leguminosas, por una dieta de comida rápida de pizzas, hamburguesas y refrescos.
Pero además de la dieta alta en grasas saturadas y azúcares y baja en fibra, vitaminas y minerales, prevalece el sedentarismo en el país.

En México, dice, no existen condiciones para que la gente se alimente bien y haga ejercicio, y en cambio, hay muchas condiciones para que se alimente mal.
"Quien nos está enseñando a comer es la publicidad y nos está enseñando a comer muy mal y en exceso con la promoción del consumo de alimentos chatarra de altísima densidad energética". "Y la promoción de un estilo de vida absolutamente sedentario", agrega.

El problema, dice el investigador, no podrá enfrentarse sólo con recomendaciones a la gente para comer bien y hacer ejercicio. Será necesario implementar una política pública de información adecuada "que compense los excesos de la publicidad".

Aprender a comer

La paradoja es que disponiendo de redes de supermercados y de los medios de adoptar la alimentación más sana que jamás se haya podido conseguir en la historia de la humanidad, mantengamos sin embargo un tipo de comidas muy nocivo para la salud, con exceso de, azúcares, grasas animales y vegetales, etc...

La explicación a esta realidad aparece como obvia:

1. Fundamentalmente porque no estamos educados en dietética, y nos comportamos como el pequeño al que se deja suelto en una pastelería: toma en cantidad lo que más le apetece, y al día siguiente sufre las consecuencias.
Nosotros comemos y bebemos lo que nos apetece, y así son entonces las consecuencias.

2. Por la influencia de las Industrias Alimenticias, pues es utópico suponer que ellas vayan a dejar de fabricar productos que son dañinos para el ser humano, pues se rigen estrictamente por las leyes de mercado.

Aún se siguen fabricando cigarrillos, y es de suponer que esto continuará al menos por varias décadas, siendo que todo el mundo conoce sus perjuicios (y hasta se encuentran indicados claramente en las etiquetas); qué puede esperarse entonces de los alimentos no recomendados para el consumo humano, que no sólo no indican su peligrosidad sino que hasta siguen promocionándose como benéficos.

El ejemplo de la leche tal vez sea uno de los más representativos. La publicidad ha distorsionado a tal punto la realidad, que seguramente puede parecer un disparate decir que la leche vacuna no es buena.
Que seamos los máximos omnívoros, es la cualidad que nos ha permitido adaptarnos, pero eso no significa que “cualquier alimento sea ideal para el hombre”.

¿Cómo tendrían que comer las últimas 25 generaciones, como les dice la publicidad o como les dice la historia?
Nos dicen que los cereales son imprescindibles, cuando las 3/4 partes de nuestra existencia la pasamos sin ellos; o nos dicen que la carne y sus derivados son imprescindibles, cuando miles de millones viven desde hace milenios comiendo cereales.

Si a Usted le gusta el cereal y la leche, puede seguir consumiéndolos perfectamente, nuestra capacidad de adaptación lo permite, pero no se crea la publicidad, consúmalos porque le gustan, no porque “sean buenos para su salud”.

Esta es la realidad de la Industria Alimenticia, pero por supuesto no puede caerse en la insensatez de colocar a la alimentación y particularmente a la Obesidad, como prioridad de la problemática mundial.

 

Warning: embed_me.html could not be embedded.
   
_

Articulos Relacionados

_
_

 

_
_
_
_
 
 

ALIMENTACION-MEXICO.COM